Una fuerte tormenta volvió a azotar al noreste estadounidense y causó problemas desde Nueva Jersey hasta Nueva Inglaterra

Una fuerte tormenta volvió a azotar al noreste estadounidense y causó problemas desde Nueva Jersey hasta Nueva Inglaterra
Una fuerte tormenta volvió a azotar al noreste estadounidense y causó problemas desde Nueva Jersey hasta Nueva Inglaterra

La tormenta nor’easter de movimiento lento inundó comunidades costeras del noreste de Estados Unidos durante todo el fin de semana. Ráfagas intensas de vientos, marejadas y lluvias torrenciales se extendieron desde Nueva Jersey hasta Nueva Inglaterra.

Además, la tormenta dejó al menos un muerto, cortó el suministro eléctrico a más de 130.000 clientes y forzó la cancelación de cientos de vuelos en los principales aeropuertos de la región, indicó Associated Press.

El trabajador que murió era un empleado de 56 años de la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Nueva York (NYCHA), y perdió la vida el sábado tras ser impactado por un árbol en Brooklyn mientras caminaba por un estacionamiento. Ante el trágico episodio, la NYCHA expresó sus condolencias a la familia del trabajador.

Unas cuatro personas más también resultaron heridas por otro derribo arbóreo en el mismo distrito neoyorquino.

El sistema meteorológico permaneció estacionado al sur de Long Island y al este del norte de Nueva Jersey durante casi 48 horas —un comportamiento inusual que amplificó su impacto— antes de comenzar a desplazarse gradualmente hacia el norte.

El sistema meteorológico permaneció estacionado cerca de Long Island durante casi 48 horas antes de avanzar hacia el norte (REUTERS/CJ Gunther)

Las inundaciones costeras golpearon especialmente a Nueva Jersey y Long Island

En Sea Bright, localidad costera de Nueva Jersey, cada ciclo de pleamar trajo una nueva ronda de anegamientos. Caroline Virenius, residente de la zona, describió a la agencia Associated Press que su garaje acumuló unos 30 centímetros (un pie) de agua. “No es algo que ocurre una sola vez. Se moja una y otra vez”, dijo.

Carole Ann Palmer, dueña de una tienda de pesca en North Beach Haven, también en Nueva Jersey, indicó que fue la peor inundación que vio en una década: el escalón de entrada fue arrastrado y varios vecinos recorrieron las calles en kayak el sábado.

La localidad de Sea Bright concentró algunos de los casos más extremos. Vecinos vadearon agua de marea el domingo para llegar a sus casas y algunos de ellos describieron encontrarse con “piletas de natación”.

No obstante, la situación podría haber sido peor de no ser por las normativas de elevación de viviendas implementadas tras el Superstorm Sandy de 2012. En Long Island, ráfagas de hasta 40 kilómetros por hora (25 mph) derribaron árboles que dañaron propiedades y cortaron líneas eléctricas. En la punta oriental, en Montauk Point, se registró una ráfaga máxima de 130 km/h (81 mph), la más alta de la tormenta.

La localidad de Sea Bright en Nueva Jersey sufrió severas inundaciones y en Montauk Point se registraron ráfagas de 130 kilómetros por hora (X/@PSEGLI)

Más de 130.000 hogares quedaron sin electricidad entre Nueva Jersey y Connecticut

El nor’easter dejó sin electricidad a más de 130.000 clientes en el noreste y la región del Atlántico Medio durante todo el domingo, con las interrupciones más severas concentradas en los condados costeros de Nueva Jersey, Long Island y Connecticut, según el rastreador PowerOutage.us.

Para el lunes 28 de septiembre, el número ya descendió a unos 18.000 clientes, como resultado de la labor de cuadrillas de restauración que trabajaron durante la noche.

Nueva York fue el estado más afectado por cortes de suministro. Al mediodía del domingo, cerca de 20.600 clientes permanecían sin electricidad en todo el estado; en la ciudad de Nueva York la cifra había caído a alrededor de 230 para el final de la tarde, según informó la oficina de emergencias municipal al New York Times.

Mientras que en Connecticut el número ascendía a más de 13.400 y en Nueva Jersey a casi 6.700.

Las interrupciones en el suministro eléctrico afectaron a más de 130.000 clientes en condados de Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut (REUTERS/Shannon Stapleton)

El aeropuerto Logan de Boston fue el más afectado en materia de transporte aéreo

El tráfico aéreo regional sufrió interrupciones de consideración. El Aeropuerto Internacional Logan de Boston registró más de 250 vuelos cancelados hacia el mediodía del domingo, cuando las ráfagas alcanzaban los 64 km/h (40 mph), según informó la Autoridad Portuaria de Massachusetts.

Las demoras superaron las cuatro horas en las primeras horas de la mañana, de acuerdo con FlightAware. Los aeropuertos Newark, LaGuardia y JFK, en el área metropolitana de Nueva York, también acusaron demoras de entre 30 y 90 minutos. Filadelfia registró interrupciones menores.

El sistema perturbó asimismo el transporte terrestre: el acceso por carretera a la isla Hatteras, en Carolina del Norte, quedó bloqueado por inundaciones, lo que atrapó a visitantes e impidió que alrededor de 45 invitados llegaran a una boda programada en la zona.

El Aeropuerto Internacional Logan de Boston canceló más de 250 vuelos debido a las intensas ráfagas de viento registradas (REUTERS/CJ Gunther)

El patrón de El Niño podría generar más tormentas sobre la costa este

Bob Oravec, meteorólogo principal del Servicio Meteorológico Nacional (NWS) en College Park, Maryland, señaló a ABC11 que “las partes más impactantes de la tormenta serán probablemente los fuertes vientos y las inundaciones de marea”.

El NWS previó que el sistema se debilitaría durante la noche del domingo, aunque advirtió que las lluvias intensas pueden continuar hasta el lunes en partes del Atlántico Medio y Nueva Inglaterra.

Se cancelaron alertas de inundación costera para el noreste de Nueva Jersey, el sureste de Nueva York y sectores de Massachusetts, incluidos Cape Cod y Nantucket, aunque persistieron avisos fluviales en ambos estados.

La acumulación de agua por las marejadas bloqueó el acceso por carretera a la isla Hatteras en Carolina del Norte (REUTERS/Shannon Stapleton)

La tormenta evocó al Superstorm Sandy de 2012, que causó daños por más de USD 60.000 millones en el este de Estados Unidos. Si bien su impacto quedó muy por debajo de ese nivel, especialistas consideran que podría ser la primera de varias tormentas costeras del otoño, impulsadas por un patrón de El Niño que está alterando el comportamiento climático de la temporada.

Las lluvias acumuladas desde el viernes superaron los 10 centímetros (4 pulgadas) en varios puntos de Nueva Jersey; en partes del sureste de Massachusetts y Rhode Island los totales oscilaron entre 10 y 18 centímetros (4 y 7 pulgadas).