
Este lunes, un tribunal del condado de Miami, en Ohio, definirá cuántos años pasará en prisión Caleb Flynn, el ex pastor que mató a su esposa mientras dormía y llamó al 911 para culpar a un intruso.
El caso se convirtió en uno de los juicios por asesinato más seguidos del estado en lo que va del año, de acuerdo con ABC News.
Flynn, de 40 años, enfrenta desde 20 años hasta cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. La audiencia ante la jueza Jeannine Pratt está programada para las 3 p.m. (hora del Este).
El pasado 29 de septiembre, un jurado lo declaró culpable de todos los cargos en su contra, entre ellos asesinato agravado y alteración de pruebas.
La noche del crimen y la versión que no le creyeron
La madrugada del 16 de febrero de 2026, Flynn alegó que un intruso había irrumpido en su casa al norte de Dayton y disparado a su esposa, Ashley Flynn, de 37 años. Fue detenido tres días después.
La fiscalía sostuvo que Flynn ejecutó a Ashley con dos disparos en la parte posterior de la cabeza mientras la víctima estaba en cama. Luego manipuló la escena: dañó una puerta lateral del garaje para simular una entrada forzada.
El fiscal auxiliar del condado de Miami, Matthew Joseph, fue terminante durante los alegatos finales. “La prueba no narra la historia de un intruso”, afirmó ante el jurado.
Además, señaló que las comunicaciones digitales y los registros de la noche del crimen “apuntan directamente al acusado”.
Por qué la fiscalía dijo que tenía razones para hacerlo
Alleigha Botner, la ex amante de Flynn, declaró como testigo de cargo durante dos jornadas. En ese tiempo, leyó en voz alta fragmentos de la extensa comunicación que ambos mantuvieron.
Uno de los mensajes, enviado por Flynn en mayo de 2025, resultó particularmente contundente: “Si pudiera literalmente matarla sin irme al infierno, lo haría de todo corazón”, tal como lo leyó la testigo en la sala, según recogió ABC News.
Al eliminar a su esposa, Flynn podía conservar su puesto de trabajo en la empresa familiar de Ashley, cobrar el seguro de vida de ella y mantener intacta su imagen como líder de adoración dentro de la iglesia, tal como expuso Joseph ante el tribunal.
Flynn no testificó en su propio juicio. La defensa tampoco llamó a ningún testigo.
El veredicto y la reacción de la familia de la víctima
Ese mismo día, el jurado lo halló culpable de asesinato agravado, tres cargos de homicidio, dos cargos de agresión grave y tres cargos de alteración de pruebas.
En siete de esas condenas, el jurado también determinó que Flynn empleó un arma de fuego, lo que implica un agravante sobre la pena.
El fiscal Paul Watkins agradeció públicamente al jurado “por su dedicación a la justicia en este caso”.
La familia de Ashley Flynn emitió una declaración leída por Watkins. “Nos negamos a que el mal que acabó con la vida de Ashley tenga la última palabra en su historia”, expresó la familia, que además destacó que la víctima “amaba a su gente, encontraba alegría por encima de las circunstancias y quería que su vida señalara a Jesús”. “Sobre todo, amaba ser mamá”, agregó el texto.
Qué pasó después del veredicto y qué viene ahora
El 1 de octubre, cuatro días antes de la sentencia, Flynn compareció ante la jueza Pratt en una audiencia de menos de seis minutos.
Allí fue notificado de que deberá inscribirse durante 10 años en el Registro de Delincuentes Violentos de Ohio, con renovación anual y obligación de informar al sheriff de cualquier cambio de domicilio en un plazo de tres días.
La defensa, encabezada por Patrick Mulligan, ya anticipó que presentará una apelación. “Anticipo plenamente que se presentará una notificación de apelación y que esta decisión será sometida a un examen riguroso ante el tribunal de apelaciones”, afirmó el letrado tras conocerse el veredicto.
El argumento central, informó ABC News, es la supuesta falta de pruebas sobre la premeditación del crimen.
