Arrestan a conductor de Uber en Hialeah por agredir sexualmente a una pasajera y la policía busca posibles víctimas adicionales

Arrestan a conductor de Uber en Hialeah por agredir sexualmente a una pasajera y la policía busca posibles víctimas adicionales
Arrestan a conductor de Uber en Hialeah por agredir sexualmente a una pasajera y la policía busca posibles víctimas adicionales

La policía de Hialeah, Florida, busca a otras posibles víctimas de un conductor de Uber acusado de agresión sexual a una mujer de 63 años a la que conoció durante un viaje en la plataforma.

Joe Luis Suarez Pozo, de 51 años, fue detenido el lunes 12 de octubre acusado de un cargo de agresión sexual vinculado a un ataque ocurrido en febrero en un parque de esa ciudad. La víctima tardó cinco meses en presentar la denuncia ante las autoridades, según informó la policía local a CBS Miami.

El encuentro en el viaje de Uber a Boca Ratón

De acuerdo con el portavoz policial Eddie Rodriguez, Suarez Pozo transportó a la mujer desde Hialeah hasta Boca Ratón en un viaje de Uber. Durante el trayecto, ambos entablaron conversación e intercambiaron números de teléfono.

La hija de la víctima había solicitado el viaje para que su madre viajara a cuidar a una nieta, según el informe de arresto citado por NBC Miami. Días después, el hombre le envió un mensaje proponiéndole reunirse para tomar café y hablar de negocios. Ella aceptó, pero comenzó a sospechar cuando pasaron de largo el café y el conductor estacionó en el Victor Wilde Park, ubicado en 1701 W. 53rd Terrace.

El acusado entabló contacto con la víctima durante un traslado en la plataforma Uber desde Hialeah hasta Boca Ratón (CBS Miami)

“Ahí fue cuando él la atacó”, declaró Rodriguez, según CBS Miami. “Ella intentó escapar. Lamentablemente, no pudo”, agregó.

Según el informe policial, la mujer relató a los investigadores que Suarez Pozo la obligó a tocarlo y luego la forzó a tener relaciones sexuales sin protección. Después del ataque, el hombre la llevó a su casa.

Cinco meses de silencio antes de la denuncia

El impacto emocional del hecho llevó a la mujer a posponer la denuncia durante varios meses. Rodriguez explicó que la víctima recurrió a asistencia profesional, y que fue precisamente ese acompañamiento lo que la animó a dar el paso. “Afortunadamente, esa persona la convenció de que saliera adelante”, señaló el portavoz.

Cuando CBS Miami preguntó por qué transcurrieron casi tres meses entre la denuncia —presentada en julio— y el arresto producido el lunes, Rodriguez indicó que debía consultar con los detectives sobre los pasos de la investigación y los intentos de entrevistar al sospechoso. Según el informe de arresto, las declaraciones que Suarez Pozo hizo durante el interrogatorio coincidieron con el relato de la víctima, lo que determinó su detención formal.

Causa probable y fianza de USD 7.500

Durante una audiencia celebrada el martes 13 de octubre, la jueza del condado Miami-Dade, Mindy Glazer, determinó que existe causa probable en el caso. Suarez Pozo pagó una fianza de USD 7.500, aunque al cierre de esa jornada permanecía detenido en el Centro Correccional Turner Guilford Knight.

Uber lo vetó de la plataforma al conocer las acusaciones

La empresa Uber vetó al conductor de su aplicación y ofreció colaboración con las autoridades policiales (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo)

Uber confirmó que vetó a Suarez Pozo de su plataforma en cuanto tuvo conocimiento de los hechos, y aclaró que el ataque no ocurrió durante un viaje activo en la aplicación.

“Aunque esto no ocurrió en un viaje de Uber, estamos consternados por este informe y prohibimos al conductor en la plataforma”, afirmó un vocero de la empresa en declaraciones a CBS Miami. La compañía también señaló que está dispuesta a colaborar con la investigación policial.

Las autoridades temen que haya más víctimas entre sus ex pasajeras

Las autoridades de Hialeah instaron a otras potenciales víctimas del detenido a comunicarse con la policía (CBS Miami)

De acuerdo con el Estatuto de Florida § 794.011, la agresión sexual contra una persona adulta sin el uso de fuerza agravante ni arma se clasifica como delito de segundo grado, lo que implica una pena máxima de 15 años de prisión estatal y registro obligatorio y permanente como agresor sexual si hay condena, según informó Hoodline.

Las autoridades de Hialeah mantienen abierta la investigación y hacen un llamado a quienes hayan tenido algún encuentro similar con Suarez Pozo a contactar a los detectives, incluso si ese contacto no derivó en una agresión. “Ahora me preocupa que pueda haber otras víctimas”, advirtió Rodriguez.