El conglomerado Authentic Brands Group (ABG), que controla los derechos de propiedad intelectual de Elvis Presley, presentó una demanda contra Anthropic por haber utilizado 274 canciones del artista para entrenar sus modelos de inteligencia artificial sin autorización.
La acción legal, interpuesta el viernes 23 de octubre ante un tribunal federal de Estados Unidos, reclama USD 150.000 por cada canción presuntamente infringida, lo que eleva el monto potencial a unos USD 41 millones.
Entre las composiciones citadas en el expediente figuran algunos de los éxitos más reconocidos de la historia del rock: “Can’t Help Falling in Love”, “Don’t Be Cruel”, “A Little Less Conversation”, “All Shook Up”, “Return to Sender” y “(You’re The) Devil in Disguise”.
Los titulares de los derechos de Presley —ABG junto con otras entidades copropietarias— sostienen que la empresa tecnológica construyó su modelo de lenguaje Claude a partir de una infracción masiva de derechos de autor.
Los propietarios del catálogo de Presley acusan a Anthropic de haber ingerido las composiciones del artista como parte del proceso de entrenamiento de sus sistemas de inteligencia artificial, una práctica que consiste en alimentar los modelos con millones de obras existentes para que aprendan a generar contenido nuevo.
La demanda alega que Claude no solo absorbió las canciones, sino que es capaz de producir material que reproduce la estructura, los estribillos y la progresión de los temas originales con mínimas variaciones.
La demanda cita al propio Claude como prueba de la infracción
Uno de los argumentos centrales del caso es un pasaje en el que el propio Claude habría reconocido la cercanía entre sus producciones y las obras originales. “Estos renders siguen quedando muy cerca de los originales: misma estructura, mismos estribillos reutilizados con leve reformulación y sets completos de versos, coros y puentes”, reprodujo la demanda a partir de una respuesta generada por el chatbot, según reportó Rolling Stone.
El sistema añadió que el resultado “está pasando de ‘inspirado en’ a reproducir la canción protegida por derechos de autor, incluso cuando se cambian las palabras”.
Para los demandantes, esa respuesta constituye evidencia directa de que las supuestas barreras de protección implementadas por Anthropic tras litigios anteriores resultan insuficientes.
“Los demandantes de Elvis inician esta acción para hacer valer estos derechos exclusivos contra el demandado, que construyó todo su modelo de negocio sobre una infracción de derechos de autor a una escala nunca vista”, escribió Richard Busch, abogado principal del caso, según Billboard.
El litigio se suma a una oleada de demandas contra empresas de IA
La causa no surge en el vacío. Anthropic ya enfrenta múltiples demandas por parte de sellos discográficos y editoriales musicales, entre ellos Universal Music Publishing, Abcko, Concord y BMG, que acusan a la compañía de haber utilizado letras protegidas para entrenar a Claude.
En agosto pasado, la editorial Round Hill también demandó simultáneamente a Anthropic y a Suno, el generador de canciones mediante inteligencia artificial.
El debate legal más amplio gira en torno a si el entrenamiento de modelos de IA con obras protegidas constituye un uso legítimo bajo la doctrina de uso justo del derecho de autor estadounidense.
Las compañías de inteligencia artificial argumentan que el proceso está amparado por esa defensa, pero la cuestión permanece sin resolución definitiva en decenas de litigios en curso, con miles de millones de dólares en juego.
El caso de Presley marca un hito en la disputa entre artistas y tecnológicas
Si bien los grandes sellos discográficos como Universal Music Group llevan años litigando contra empresas de IA, la demanda presentada en nombre de Elvis Presley representa la acción legal de mayor perfil protagonizada por los herederos de un artista individual.
El caso de Suno, demandado en 2024 por las tres grandes discográficas, derivó en un acuerdo con Warner Music Group el año pasado, aunque la plataforma aún mantiene litigios abiertos con Universal y Sony Music.
El abogado Busch no es ajeno a las disputas legales de alto impacto en la industria musical. Representó a Eminem en casos emblemáticos sobre descargas digitales durante la década de 2000 y, posteriormente, llevó adelante la causa del patrimonio de Marvin Gaye contra Robin Thicke y Pharrell Williams por “Blurred Lines”, un juicio que concluyó con un veredicto favorable al considerar que la canción infringía “Got to Give It Up”.
Hasta el momento, la empresa Anthropic no respondió públicamente a las solicitudes de comentario realizadas por medios estadounidenses.
