
Las trabajadoras sexuales que producen y comercializan contenido a través de internet, siguen fuera del debate público y de los proyectos políticos de inclusión. Mientras los censos de población no las identifican como tales, su actividad en la práctica crece y se precariza a la par de otros empleos informales, y solo una escasa minoría logra ganar grandes sumas. Pluriempleo forzoso y obligación de tributar al mismo Estado que les niega protección y garantías laborales
