Las primas del seguro médico que pagan los empleadores en California superarán los USD 30.000 por cobertura familiar promedio en 2027, un nivel comparable al precio de un automóvil compacto nuevo.
El escenario está marcado por el mayor salto previsto en los costos médicos y farmacéuticos en 16 años y por un efecto directo sobre salarios, empleo y precios al consumidor, según Los Angeles Times.
La proyección partió de una nueva encuesta de PwC, que estimó un aumento del 9% en el costo de los servicios médicos y de los medicamentos en 2027.
Es la mayor suba detectada por sus investigadores desde 2011 y sirve de base para que las aseguradoras calculen las primas del año siguiente.
En California, 17 millones de personas reciben cobertura médica a través de su empleador. Entre 2022 y 2025, la prima familiar promedio en el estado subió 24% hasta USD 28.397, de acuerdo con una encuesta de KFF y la California Healthcare Foundation, casi el doble del 12,2% que avanzaron los precios al consumidor en ese mismo período.
Glenn Melnick, profesor de finanzas de la salud en USC, dijo al medio que ese encarecimiento funciona como un recorte salarial oculto para las familias trabajadoras. “Va a erosionar el nivel de vida de muchas familias de California”, afirmó.
El alza de los costos médicos ya empuja ajustes en salarios, contratación y precios
El impacto no se limitó al aporte patronal. Muchas empresas exigieron que sus empleados paguen una parte de la prima, y otras empezaron a trasladar el aumento mediante deducibles más altos, copagos mayores o planes con menor cobertura.
Una encuesta de Mercer realizada en febrero mostró que 22% de los directores financieros consultados dijo que el alto costo de los beneficios de salud los obligó a frenar contrataciones o derivó en despidos. Otro 36% sostuvo que el aumento de las primas perjudicó los salarios y los incrementos salariales.
Christin Evans, dueña de la librería independiente Booksmith, en Haight Street, San Francisco, contó a la publicación que este año la prima de su personal saltó 17%. Para cuatro empleados, el pago mensual asciende a USD 3.250.
Para absorber ese costo, Evans redujo horas de trabajo al cerrar antes el local. “Tenemos que absorberlo”, dijo.
“No estamos pagando los salarios que queremos pagar ni ofreciendo el servicio al cliente que nos gustaría ofrecer”.
Candice Elliott, consultora de recursos humanos en Santa Cruz, explicó que los pequeños negocios, incluidos restaurantes, tienen márgenes estrechos entre ingresos y gastos.
Cuando las primas suben, algunos suman un cargo adicional a la cuenta del cliente para ayudar a cubrir el seguro de salud de sus trabajadores y otros elevan los precios del menú.
“Eso afecta la asequibilidad para el consumidor”, señaló Elliott. “Hace que la inflación sea mayor”.
La consultora añadió que algunas empresas pequeñas pasaron de planes de nivel plata a planes bronce, más baratos pero con menor cobertura de la prima mensual del empleado. “Es, en la práctica, una reducción del salario del empleado”, sostuvo.
También describió una reacción más drástica: la contratación de personal en el extranjero. “Puedes pagarle a alguien del sur global la mitad de lo que pagas a un estadounidense y aun así ofrecerle un buen nivel de vida y beneficios que son inasequibles en Estados Unidos”, dijo.
Hospitales, medicamentos y un nuevo impuesto aparecen entre los motores del encarecimiento
Uno de los factores centrales detrás del aumento de los costos médicos, según los expertos citados por Los Angeles Times, fueron los precios cobrados por los hospitales.
En los últimos años, algunos sistemas de salud, entre ellos UCLA y Cedars-Sinai, crecieron mediante la compra de hospitales cercanos y la expansión de sus clínicas, con una posición más dominante en sus comunidades y menos competencia.
Melnick explicó que la expansión de algunos sistemas hacia estructuras gigantes les permite “decirles a las aseguradoras cuál será el precio”.
Un portavoz de Cedars-Sinai respondió citando un estudio de 2022, financiado en parte por la propia institución, según el cual los precios de los sistemas con fines de lucro crecieron más rápido que los de entidades sin fines de lucro como Cedars.
“El crecimiento de Cedars-Sinai Health System en los últimos años ha ampliado el acceso a los niveles más altos de atención al paciente e innovación médica en toda la región de Los Ángeles”, dijo el portavoz. UCLA no respondió a los pedidos de comentario, indicó el diario.
El otro gran motor son los medicamentos recetados. La encuesta de PwC encontró que el gasto en fármacos contra el cáncer, la categoría más costosa, llegó a USD 143.000 millones en 2025, con un alza anual del 12%.
El gasto nacional en medicamentos contra la obesidad, incluidos los GLP-1 como Ozempic y Wegovy, aumentó 81% el año pasado, y un suministro para 30 días superó los USD 1.000. Gallup informó este mes que 11% de los adultos de Estados Unidos toma ahora esos fármacos para bajar de peso.
Los fabricantes sostienen que esos tratamientos pueden reducir otros gastos médicos al prevenir enfermedades costosas como la diabetes y los problemas cardíacos. PwC señaló que los datos todavía no mostraron esas reducciones.
La California Healthcare Foundation calculó en un informe del año pasado que 25 centavos de cada dólar gastado en California, más de USD 73.000 millones por año, no ayudan a los pacientes y se desvían a ganancias excesivas de prestadores, trabas administrativas y otros desperdicios.
A ese cuadro se sumó una razón adicional para 2027: el gobernador Gavin Newsom y los legisladores acordaron en junio elevar los impuestos a los planes privados para ayudar a financiar Medi-Cal, que cubre los costos médicos de las personas de bajos ingresos, y equilibrar el presupuesto estatal.
La California Assn. of Health Plans indicó que las aseguradoras incorporarán ese impuesto a las primas del próximo año.
El grupo calculó que el mayor gravamen costará USD 100 por persona asegurada o USD 400 para una familia de cuatro integrantes.
La medida todavía debe ser aprobada por la administración de Donald Trump. Republicanos de la Asamblea estatal enviaron este mes una carta al Gobierno federal para pedir que rechace la solicitud.
Las familias sin seguro patrocinado por un empleador que compran pólizas en mercados estatales como Covered California también enfrentan nuevas subas.
Algunas ya soportaron este año incrementos de dos dígitos por el aumento de los costos médicos y el fin de los subsidios federales ampliados que el Congreso había aprobado de forma temporal durante la pandemia, y casi 400.000 californianos abandonaron este año sus planes de Obamacare mientras los precios se disparaban.
Melnick sostuvo que muchos trabajadores no advierten cuánto pierden cuando suben las primas que paga su empleador y recomendó revisar el formulario fiscal W-2 del año pasado, donde las empresas deben informar el costo de la prima del empleado en la casilla 12 bajo el “Código DD”. En su caso, dijo, la prima familiar en USC asciende a USD 45.000.
