El Nasdaq cerró en un máximo histórico de cierre impulsado por las tecnológicas

El Nasdaq cerró en un máximo histórico de cierre impulsado por las tecnológicas
El Nasdaq cerró en un máximo histórico de cierre impulsado por las tecnológicas

El Nasdaq Composite alcanzó este lunes un máximo histórico de cierre en Wall Street, favorecido por el avance de Nvidia y Microsoft y por una serie de anuncios de fusiones y adquisiciones que reactivaron el optimismo bursátil. El índice tecnológico sumó 289,42 puntos, un 1,06%, hasta las 27.480,28 unidades, superando el récord previo registrado el 22 de septiembre.

El repunte se extendió al resto de los principales indicadores. El S&P 500 subió 51,50 puntos (0,67%) hasta los 7.774,22 puntos, mientras que el Dow Jones Industrial Average avanzó 94,59 puntos (0,18%) y cerró en 51.274,32. Se trató de la segunda jornada consecutiva de fuertes ganancias para el Nasdaq, después de que los datos de empleo conocidos el viernes, peores de lo esperado, moderaran las expectativas de una suba de tasas por parte de la Reserva Federal este mes.

Dos anuncios de compra ayudaron a empujar al mercado hacia el borde de su récord histórico. La francesa Schneider Electric ofreció pagar USD 205 en efectivo por cada acción de la firma de software PTC, en una operación valuada en unos USD 22.600 millones. La noticia hizo que los papeles de PTC saltaran 33,5% y arrastró también a otras compañías del sector, como Autodesk, que ganó 4,5%.

La segunda operación relevante involucró a C.H. Robinson Worldwide, que acordó comprar el negocio de corretaje de camiones de RXO. Según los términos del acuerdo, los inversores de RXO podrán recibir USD 30,25 en efectivo por cada acción, lo que impulsó al papel un 22,5%. En contraste, las acciones de C.H. Robinson cayeron 10,8%, la mayor pérdida dentro del S&P 500 en la jornada.

Tanto Schneider Electric como C.H. Robinson mencionaron el potencial de la inteligencia artificial al justificar sus respectivas operaciones, en un contexto en el que las acciones vinculadas a esa tecnología mostraron un comportamiento sólido durante toda la sesión.

Schneider Electric ofreció comprar la firma de software PTC por aproximadamente 22.600 millones de dólares. (REUTERS/Jeenah Moon)

Nvidia, cuyos chips impulsan buena parte del avance hacia la inteligencia artificial, subió 2,1% y fue la fuerza individual más fuerte detrás de la suba del S&P 500. Broadcom también avanzó 2,1% en la misma jornada.

El buen desempeño de las tecnológicas vinculadas a la inteligencia artificial, sumado al impulso de Microsoft, explica en gran medida por qué Wall Street logró tocar nuevos máximos pese a un panorama cargado de incertidumbre geopolítica y preocupaciones por la inflación. El optimismo sobre los resultados empresariales ha permitido que las acciones estadounidenses superen en rendimiento a sus pares globales durante los últimos seis meses, incluso en medio de ese escenario adverso.

Las acciones de Nvidia y Broadcom subieron un 2,1% ante el interés en la tecnología de inteligencia artificial. (AP Photo/Richard Drew)

La atención de los inversores ya se dirige a la temporada de resultados del tercer trimestre, que comenzará la próxima semana con los informes de los grandes bancos. Según datos de LSEG, los analistas prevén en promedio un aumento de los beneficios del S&P 500 superior al 30% interanual, una cifra que coincide con las proyecciones de FactSet, que también anticipa un crecimiento cercano al 30% respecto del año anterior. De confirmarse, sería el tercer trimestre consecutivo con un alza superior al 25% para el índice.

Los analistas de Goldman Sachs se mostraron optimistas y señalaron que la mayoría de las empresas “volverán a superar las estimaciones de beneficios consensuadas este trimestre”, al tiempo que proyectaron un crecimiento interanual del 9% para la mediana de las acciones del S&P 500. Según Art Hogan, estratega jefe de mercados de B. Riley Wealth, la escasez de datos económicos relevantes mientras se espera el inicio de los balances llevó a los inversores a buscar señales positivas en otros frentes. “Dado que la agenda de datos económicos es escasa y que aún queda una semana para la publicación de resultados, los inversores están buscando a ciegas cualquier aspecto positivo al que aferrarse, y está claro que están fijándose en la baja de los precios de la energía”, afirmó Hogan.

Los analistas proyectan un aumento superior al 30% en los beneficios del S&P 500 para el tercer trimestre. (REUTERS/Jeenah Moon)

El mercado petrolero continuó oscilando este lunes en medio de la incertidumbre sobre cuándo la guerra con Irán permitirá que la industria global de crudo vuelva a la normalidad. El barril de Brent se movió entre USD 100 y USD 103 durante la sesión antes de asentarse en USD 100,32, una baja de 1,9% que los inversores interpretaron como una señal alentadora para la inflación.

Las preocupaciones por los precios elevados del petróleo contribuyeron, sin embargo, a empujar al alza los rendimientos en el mercado de bonos. El rendimiento del Tesoro estadounidense a 10 años subió a 5,31%, desde el 5,28% del cierre del viernes, y llegó a rozar el 5,35% en la jornada, su nivel más alto desde 2002. Rendimientos elevados pueden frenar la economía al encarecer el crédito y, al mismo tiempo, reducir el apetito de los inversores por pagar precios altos en acciones y otros activos.

En ese contexto, los operadores estiman ahora que hay un 80% de probabilidades de que la Reserva Federal mantenga las tasas de interés sin cambios este mes, aunque, según la herramienta FedWatch de la CME, el mercado sigue descontando en gran medida una nueva subida en diciembre. La expectativa general en Wall Street es que la Fed encarezca al menos una vez más el costo del dinero antes de fin de año, después de haber subido su tasa de referencia el mes pasado por primera vez en tres años.

Un informe conocido el lunes ofreció una lectura mixta sobre la fortaleza de la economía estadounidense: la actividad de los sectores inmobiliario, de transporte, financiero y otros servicios creció en septiembre por 27° mes consecutivo, aunque con menor fuerza de la esperada por los economistas. El reporte, elaborado por el Institute for Supply Management, también señaló que los precios que pagan las empresas de servicios por materiales e insumos aumentaron a un ritmo más rápido, una señal que podría resultar desalentadora para las perspectivas de inflación.

En los mercados bursátiles fuera de Estados Unidos, el CAC 40 de Francia cayó 0,8%, una de las mayores pérdidas a nivel mundial, en medio de la creciente preocupación por la elevada deuda del gobierno francés y las tensiones en su presupuesto.

En el otro extremo, Japón lideró las ganancias globales: el Nikkei 225 de Tokio saltó 2,4%, impulsado por la fortaleza de las acciones tecnológicas.