
El peronismo santafesino comenzó a mostrar señales concretas de reconstrucción. Y lo hace con una lógica clara: volver a disputar poder en la provincia y, especialmente, en Rosario, una ciudad que el justicialismo identifica como clave para cualquier proyecto político competitivo hacia adelante.
En ese marco, el bloque de concejales peronistas de Rosario impulsó un encuentro amplio que reunió a dirigentes de casi todas las tribus del partido. La excusa formal fue comenzar a debatir la futura Carta Orgánica de la ciudad, pero el trasfondo político fue otro: ordenar, agrupar y empezar a pensar una alternativa común.
Rosario, el territorio a conquistar
La ciudad aparece en el radar del peronismo como uno de los grandes desafíos pendientes. Luego de años sin lograr consolidar una propuesta ganadora, el espacio comienza a asumir que sin una construcción amplia y articulada, será difícil disputar el gobierno local.
Por eso, el encuentro no fue uno más.
Funcionó como una primera foto de unidad posible, en un contexto donde el peronismo viene de procesos de fragmentación y necesita recomponer volumen político.
Un encuentro amplio y con nombres propios
La convocatoria impulsada por el concejal Mariano Romero, junto a sus pares Majo Poncino y Pablo Bassi, reunió a dirigentes de distintos sectores del peronismo y espacios afines, en una señal que no pasó desapercibida.
Entre los presentes estuvieron Marcelo Lewandowski, Marilyn Sacnun, Diego Giuliano, Germán Martínez, Eduardo Toniolli, además de referentes como Norma López, Lucila De Ponti, Miguel Rabbia, Julia Irigoitia y otros actores del arco opositor, como: Claudia Balagué, Carlos Del Frade y Leonardo Caruana..
La amplitud del encuentro dejó en claro un punto:
hay voluntad de empezar a construir algo más grande que las diferencias internas.
La excusa: la Carta Orgánica
El ciclo, denominado “Las Bases de Rosario”, tiene como objetivo formal debatir los ejes centrales de la futura Carta Orgánica de la ciudad, en el marco de la autonomía municipal reconocida en la reforma constitucional de 2025.
Pero el propio Romero fue claro al marcar el trasfondo político del debate: “No queremos ser comentaristas ni furgón de cola del proyecto de alguien más”, afirmó, dejando en evidencia que la discusión no es solo técnica.
En la misma línea, sostuvo que “se terminó la excusa de la falta de autonomía” y que ahora es momento de discutir qué ciudad se quiere construir.
Una discusión que va más allá de lo institucional
El planteo del peronismo no se limita a la redacción de una norma.
Apunta a algo más profundo: definir un proyecto de ciudad.
“Si no discutimos el proyecto de ciudad ahora, después solo vamos a poder opinar sobre quién lo administra”, advirtió Romero, en una frase que sintetiza el enfoque del espacio.
La discusión, según remarcan, es política antes que técnica. Y ahí es donde el peronismo busca posicionarse.
Unidad como condición
Detrás del encuentro hay una idea que empieza a consolidarse dentro del justicialismo santafesino: la necesidad de construir un gran frente que contenga a todos los sectores.
La fragmentación de los últimos años dejó una enseñanza clara: sin unidad, no hay posibilidad real de disputar poder.
Por eso, la convocatoria incluyó a dirigentes de distintas líneas internas, con trayectorias, posiciones y estrategias diversas.
El objetivo es ambicioso: lograr una síntesis que permita competir tanto en Rosario como en la provincia.
Un proceso que recién empieza
El encuentro no será el único.
Desde el bloque peronista adelantaron que este tipo de jornadas se repetirán a lo largo del año, abordando distintos ejes como hábitat, producción, trabajo y desarrollo.
La idea es construir una agenda común que sirva de base para un proyecto político más amplio.
El trasfondo: disputar el poder
Más allá de los debates formales, el movimiento del peronismo tiene una lectura política evidente.
Se empieza a ordenar. Se empieza a juntar. Y empieza a proyectarse.
En una provincia donde el oficialismo gobierna pero también muestra tensiones, y donde la oposición aún no logra consolidarse, el justicialismo busca reposicionarse.
Rosario como punto de partida
La elección de Rosario no es casual. Es la ciudad más importante de la provincia. El principal escenario político. Y un territorio donde el peronismo cree que puede volver a ser competitivo.
Por eso, la construcción empieza ahí.
Una señal política El encuentro dejó algo más que debate. Dejó una señal.
El peronismo santafesino, golpeado pero no derrotado, empieza a moverse con una lógica distinta.
Menos fragmentada. Más abierta. Y con un objetivo claro: volver a ser una alternativa de poder.

