
El Partido Socialista de Santa Fe renovó sus autoridades provinciales y, aunque ratificó en la conducción a quienes ya venían ocupando los principales cargos, el proceso interno dejó movimientos políticos que empiezan a marcar el posicionamiento del espacio dentro del complejo escenario que atraviesa la coalición oficialista Unidos.
La continuidad de Joaquín Blanco como secretario general y de Varinia Drisun como secretaria adjunta garantizó una transición ordenada y evitó tensiones internas. Pero detrás de la foto de unidad también aparecieron señales políticas hacia el futuro del frente gobernante y hacia el debate que atraviesa hoy a la política santafesina: el vínculo con el universo libertario y la disputa por el liderazgo interno de Unidos.
Tras confirmarse su continuidad, Joaquín Blanco dejó un mensaje en redes que rápidamente fue leído en clave política tanto hacia adentro del socialismo como hacia el escenario provincial y nacional.
“El PS de Hermes Binner y Miguel Lifschitz está más vivo que nunca”, expresó el legislador, reivindicando la identidad histórica del partido y marcando distancia del modelo económico impulsado por el gobierno nacional.
En unidad consolidamos el proceso de renovación partidaria. El PS de Hermes y Miguel está más vivo que nunca. Vamos a defender a cada santafesino del modelo nacional de ajuste y corrupción que abandona al interior y hace del odio y la desidia estatal su principal acción de… https://t.co/M6WRtNPz5l
— Joaquín Blanco (@jqnblanco) May 9, 2026
Unidad interna y nuevos movimientos
La renovación partidaria se cerró tras semanas de negociaciones dentro del socialismo santafesino. Finalmente, se logró una lista de unidad que combinó continuidad en la conducción con la incorporación de nuevos nombres y reacomodamientos en distintas áreas estratégicas.
Uno de los movimientos más importantes fue la designación de la presidenta de la Cámara de Diputados, Clara García, como representante del partido ante el Consejo Federal socialista.
En paralelo, el senador Francisco Garibaldi asumirá la conducción departamental en La Capital y Verónica Irizar hará lo propio en Rosario.
La nueva Junta Ejecutiva Provincial también quedó integrada por dirigentes de distintos perfiles y generaciones, en una señal de intento de renovación interna sin romper los equilibrios históricos del partido.
Paulón y la disputa por el liderazgo de Unidos
El Socialismo pretende sostener un perfil propio dentro de Unidos y no quedar reducido a un actor secundario dentro de la coalición, según lo expresaron algunos dirigentes.
Esa idea apareció todavía más clara en las declaraciones del diputado nacional Esteban Paulón, quien en los últimos días salió a marcar posición respecto al futuro político del frente oficialista.
“Queremos liderar Unidos”, afirmó sin rodeos el dirigente socialista, dejando en evidencia que dentro del PS existe una decisión de disputar centralidad política dentro de la coalición gobernante.
Pero quizás la frase más fuerte fue otra: “No estamos en Unidos para ver qué lugar en las listas nos dan”.
La definición fue interpretada dentro de la política santafesina como un mensaje directo hacia los sectores que hoy conducen el armado electoral y territorial del oficialismo, especialmente el radicalismo que lidera el gobernador Pullaro.
En otras palabras, el socialismo busca dejar claro que no pretende limitarse a acompañar, sino también discutir orientación política, estrategia y liderazgo dentro de Unidos.
Galassi y una frontera con Milei
Otro de los dirigentes que salió a fijar postura en los últimos días fue el diputado provincial Rubén Galassi.
El socialista fue contundente al marcar diferencias entre Unidos y La Libertad Avanza. “La concepción de gobierno que tenemos no tiene nada que ver con la de los libertarios”, afirmó.
Galassi defendió el modelo de gestión provincial impulsado por Pullaro, especialmente en áreas como obra pública, salud, educación y políticas sociales, y contrastó ese esquema con la lógica del gobierno nacional, al que acusó de retirarse de responsabilidades esenciales del Estado.
Pero además, el legislador dejó otra señal política importante: cuestionó la posibilidad de avanzar hacia alianzas o “alquimias” políticas con sectores libertarios.
Según planteó, el desafío hoy no es discutir nuevos acuerdos electorales, sino consolidar el proceso político de Unidos y profundizar un modelo de gestión distinto al nacional.
Un partido que busca recuperar centralidad
La renovación de autoridades llega en un momento donde todos los partidos que integran Unidos atraviesan tensiones, especulaciones y discusiones sobre el futuro político de la coalición.
En ese contexto, el socialismo parece haber tomado una decisión: reafirmar identidad propia, sostener diferencias con el mileísmo y empezar a disputar protagonismo dentro del oficialismo santafesino.
Por eso, detrás de una renovación partidaria que formalmente mantuvo a los mismos nombres en la conducción, empezó a aparecer algo más profundo: una discusión sobre quién lidera el futuro político de Unidos y qué modelo representa realmente la coalición gobernante en Santa Fe.
