
Después de meses de reproches internos, fragmentación y discusiones públicas, el peronismo santafesino volvió a reunir a representantes de prácticamente todas sus tribus alrededor de una misma mesa política. El encuentro realizado en la sede del Partido Justicialista de la ciudad de Santa Fe dejó una señal que hacía tiempo no aparecía dentro del PJ provincial: la decisión de volver a discutir una estrategia común frente al escenario político y económico que atraviesan tanto la provincia como el país.
La reunión tuvo un fuerte contenido político. No se trató solamente de reconstruir diálogo interno, sino de empezar a posicionar al justicialismo como una alternativa frente a las políticas impulsadas por Maximiliano Pullaro en la provincia y por Javier Milei a nivel nacional.
En el peronismo saben que el contexto empieza a abrir una oportunidad política. La caída del empleo, el deterioro de las condiciones sociales y las tensiones internas que empiezan a aparecer en el oficialismo son observadas como un escenario donde el PJ podría volver a recuperar centralidad si logra algo que hace tiempo no consigue: amalgamar un programa de gobierno común y sostener una estrategia unificada.
De las cartas públicas a la mesa política
El encuentro reunió a sectores que durante el último tiempo se habían vinculado más por declaraciones periodísticas, reclamos internos y cartas públicas que por espacios de construcción colectiva.
Estuvieron presentes dirigentes vinculados a La Cámpora, el Movimiento Evita, el perottismo, el rossismo, los senadores provinciales, el espacio de Marcelo Lewandowski, intendentes y referentes territoriales.
La reunión fue encabezada por el presidente del PJ santafesino, Guillermo Cornaglia, aunque una de las conclusiones que atravesó el encuentro fue que la conducción partidaria deberá ampliar los canales de representación y abrir más espacios de participación interna.
El reclamo interno: más apertura y más representación
Detrás de la foto de unidad también aparecieron tensiones internas que el PJ todavía está lejos de resolver.
Sectores vinculados al exgobernador Omar Perotti, dirigentes territoriales y espacios que venían cuestionando el funcionamiento del partido volvieron a plantear la necesidad de democratizar la estructura partidaria y ampliar la participación en la toma de decisiones.
Uno de los temas más sensibles volvió a ser el control institucional del PJ, especialmente el esquema de apoderados y los mecanismos internos que terminan definiendo alianzas y candidaturas.
Fuentes que participaron del encuentro reconocieron que hubo “trapitos al sol”, reproches y planteos incómodos, aunque también coincidieron en que el clima general fue distinto al de otros momentos. “Ya se dijeron muchas cosas. Ahora hay que resetear y mirar para adelante”, resumió uno de los dirigentes presentes.
PASO, reforma electoral y reglas claras
Uno de los pocos puntos donde hubo acuerdo prácticamente total fue la defensa del sistema de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias.
El peronismo entiende que las PASO pueden funcionar como el mecanismo para ordenar las internas y evitar nuevas fracturas como las que se produjeron en procesos electorales recientes.
Pero además, el PJ decidió fijar una posición política clara frente al debate por la reforma electoral impulsada por el oficialismo provincial.
En el documento oficial difundido tras el encuentro, el partido reclamó al gobierno de Pullaro que convoque a todas las fuerzas políticas y explique cuáles serán las reglas electorales que regirán en los próximos comicios.
“A pocos meses de la presentación de listas para 2027 no existe una definición precisa sobre cómo se desarrollarán las elecciones”, advirtió el comunicado partidario.
La preocupación dentro del peronismo no es menor. La reforma electoral empieza a convertirse en uno de los grandes temas políticos de la provincia y existe temor de que el oficialismo avance utilizando su mayoría legislativa para modificar reglas sensibles vinculadas a pisos electorales, representación y sistema de votación.
Un perfil opositor más marcado
Otro de los ejes que atravesó el encuentro fue la decisión de asumir un rol más activo y confrontativo frente a los gobiernos provincial y nacional.
El documento del PJ cuestionó directamente las políticas económicas impulsadas por Milei y también criticó el alineamiento político del gobierno santafesino con la Casa Rosada.
En el texto se mencionó la pérdida de miles de empleos registrados en la provincia, el cierre de establecimientos industriales y el deterioro económico que atraviesan distintos sectores productivos.
Pero además de responder al oficialismo, varios dirigentes coincidieron en una idea de fondo: el peronismo no puede limitarse únicamente a reaccionar frente a las decisiones de gobierno. Debe volver a construir una agenda propia y ofrecer una propuesta política concreta para las mayorías.
“Ser protagonistas y no espectadores”
Ese concepto apareció repetidamente en distintas conversaciones posteriores al encuentro. La intención del PJ es recuperar iniciativa política y no quedar atrapado únicamente en el rol de comentarista de las decisiones de Pullaro o Milei.
“Hay que volver a discutir qué provincia y qué país queremos construir”, deslizó uno de los dirigentes que participó de la reunión.
Otro fue más directo: “Si seguimos solamente reaccionando a lo que hace el oficialismo, vamos a seguir corriendo de atrás”.
La idea de fondo que empieza a tomar forma dentro del peronismo es clara: construir un programa de gobierno que vuelva a conectar con sectores trabajadores, productivos, docentes, industriales y clases medias golpeadas por la situación económica.
Una oportunidad política… y un desafío enorme
Dentro del PJ santafesino creen que el escenario político puede empezar a abrir una oportunidad histórica para recuperar protagonismo e incluso volver a competir seriamente por el poder provincial.
Pero también saben que el desafío es enorme. La unidad todavía aparece en etapa de ensayo y las diferencias internas siguen existiendo.
Por ahora, el peronismo consiguió algo que hasta hace poco parecía difícil: volver a sentar a todas sus tribus alrededor de una misma mesa y empezar a discutir una estrategia común.
El problema, reconocen incluso quienes celebraron el encuentro, es que la foto de unidad todavía necesita transformarse en algo mucho más complejo: confianza política, reglas claras y una propuesta capaz de volver a entusiasmar a la sociedad santafesina.
