
El histórico senador por San Cristóbal quedó temporalmente a cargo del Poder Ejecutivo por el viaje institucional de Maximiliano Pullaro a Chile. Desde el sillón del Brigadier, Michlig aprovechó para hablar de una de las discusiones políticas centrales de las próximas semanas: el nuevo Código Electoral. Confirmó avances dentro de Unidos, negociaciones con el peronismo y otras fuerzas y anticipó el cronograma que pretende el oficialismo: media sanción en Diputados el 20 de agosto y sanción definitiva del Senado el 27. Mientras tanto, una postal anecdótica acompañó su paso por la Casa Gris: fueron varios los que se acercaron a decirle que el sillón de gobernador “le quedaba bien”.
Por unas horas, la conducción política e institucional de Santa Fe quedó en manos de uno de los dirigentes con mayor trayectoria dentro del radicalismo provincial. Felipe Michlig, senador por el departamento San Cristóbal y presidente provisional de la Cámara alta, quedó temporalmente a cargo del Poder Ejecutivo como consecuencia del viaje institucional del gobernador Maximiliano Pullaro a Chile.
La situación tiene una particularidad: es la primera vez durante la actual gestión provincial que Michlig debe asumir formalmente esa responsabilidad por aplicación de la línea de sucesión.
Pullaro viajó al país vecino con una agenda institucional relacionada con la integración regional, infraestructura, producción y comercio exterior. Su ausencia colocó momentáneamente al dirigente sancristobalense al frente de la Casa Gris.
Pero más allá de la formalidad institucional y de la particular fotografía de Michlig ocupando el sillón del Brigadier, su paso por el Ejecutivo coincidió con un momento decisivo para una discusión que tendrá consecuencias directas sobre las elecciones provinciales de 2027: la Reforma Electoral. Y sobre ese tema el senador dejó varias precisiones, en declaraciones con los medios.
De San Cristóbal al sillón del Brigadier
Michlig es uno de los dirigentes más experimentados que conserva actualmente la política santafesina.
Representa al Departamento San Cristóbal en el Senado desde hace décadas, ocupa la presidencia provisional de la Cámara y constituye una pieza central dentro del armado territorial del radicalismo y de Unidos para Cambiar Santa Fe.
Su llegada temporal a la conducción del Ejecutivo tuvo, además, una pequeña perlita política. Durante la jornada fueron decenas las personas que se acercaron a saludarlo y, entre felicitaciones y fotografías, apareció repetidamente una frase cargada de picardía política: que el sillón del Brigadier le quedaba bien.
Una anécdota que Michlig recibió en medio de una responsabilidad estrictamente institucional, pero que inevitablemente generó comentarios en una política santafesina donde cada fotografía y cada gesto adquieren una interpretación propia.
Sin embargo, el tema sustancial de sus declaraciones no estuvo relacionado con candidaturas sino con las reglas mediante las cuales se elegirán los próximos candidatos.
La Reforma Electoral entró en semanas decisivas
Santa Fe tiene por delante una modificación profunda de su legislación electoral. Actualmente existen diferentes iniciativas en la Legislatura y el objetivo político es sintetizarlas en un nuevo Código Electoral que reúna normas hoy dispersas.
Según explicó Michlig, existen alrededor de ocho proyectos vinculados con la cuestión y el desafío consiste en construir un texto que concentre disposiciones que actualmente están distribuidas entre unas 15 o 16 leyes, decretos e incluso normas provenientes de diferentes períodos históricos.
“Estamos buscando sintetizar en un solo proyecto un código que resuma lo que hoy son 15 o 16 leyes, incluso algunos decretos-ley de la época de la dictadura y otros decretos posteriores. Es muy necesario que todo eso quede reunido en una sola ley”, explicó.
La intención, por lo tanto, excede la modificación puntual de alguna regla electoral. El objetivo es construir un cuerpo normativo único que determine las reglas con las cuales Santa Fe organizará sus procesos electorales futuros. Y 2027 está cada vez más cerca.
Primero Unidos, después la negociación con la oposición
Una de las definiciones más importantes de Michlig estuvo relacionada con el estado de las negociaciones.
Unidos para Cambiar Santa Fe todavía trabaja sobre la construcción de una posición común entre las distintas fuerzas que integran la coalición provincial. No es un dato menor.
Dentro del oficialismo conviven radicales, socialistas, dirigentes del PRO y otras expresiones políticas que no necesariamente tienen la misma mirada sobre todos los aspectos de la reforma.
Michlig confirmó que el trabajo interno se encuentra avanzado y que el siguiente paso consiste en ampliar la discusión hacia otras fuerzas políticas. “Nosotros estamos terminando nuestro propio texto, pero ahora hay que intercambiar con otros para tener el mejor Código Electoral”, sostuvo.
El senador anticipó además reuniones con representantes del Partido Justicialista y otros espacios de la oposición.
La intención expresada públicamente es conseguir un consenso que vaya más allá de la mayoría parlamentaria que posee Unidos. “Nos interesa tener en esto que va a ser un Código Electoral la mayor transparencia, que lo podamos lograr con el mayor consenso posible”, manifestó.
La cuestión resulta particularmente sensible porque quienes actualmente poseen las mayorías legislativas serán, al mismo tiempo, quienes establezcan las reglas con las cuales competirán oficialismo y oposición en las próximas elecciones. Por eso, la amplitud del acuerdo aparece como uno de los elementos centrales de la discusión.
Las PASO seguirían en Santa Fe
Uno de los puntos donde parece existir mayor nivel de acuerdo es la continuidad de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. A diferencia de lo ocurrido a nivel nacional, donde las PASO fueron suspendidas para las elecciones legislativas de 2025, la discusión santafesina avanza hacia su mantenimiento.
Michlig defendió ese mecanismo. “Antes de nosotros, los dirigentes políticos, elegir un candidato; que lo elija la gente, los candidatos de cada partido, es lo mejor que nos puede pasar”, afirmó.
Desde esa perspectiva, el senador entiende que las primarias permiten trasladar a los ciudadanos una decisión que de otra manera quedaría fundamentalmente en manos de las estructuras partidarias.
La Reforma Electoral, entonces, no tendría como objetivo eliminar las PASO. Sí pretende modificar otras condiciones para participar de ellas y, especialmente, para acceder posteriormente al reparto de cargos.
Los pisos electorales, uno de los puntos más calientes
Si existe un aspecto que promete generar una discusión mucho más intensa es el de los umbrales electorales.
Michlig confirmó que se analiza establecer un piso para superar las PASO y otro umbral para acceder a la representación legislativa. Los porcentajes definitivos todavía forman parte de la negociación.
El senador sostuvo que esos límites deberán ser “lógicos” y permitir que distintas expresiones políticas puedan competir y alcanzar representación.
La cuestión adquirió todavía mayor relevancia después de los cambios introducidos por la Reforma Constitucional en el sistema de integración de la Cámara de Diputados.
Santa Fe dejó atrás el esquema mediante el cual la fuerza más votada obtenía automáticamente 28 de las 50 bancas, independientemente de la diferencia conseguida en las urnas.
Michlig relacionó directamente ambas discusiones. “Si decimos que, por ejemplo, en la Cámara de Diputados hemos directamente eliminado la mayoría automática, entonces tenemos que tener un piso lógico para tener la representación que cada espacio político pretende”, argumentó.
Precisamente allí estará uno de los grandes debates. El desafío será encontrar un equilibrio entre evitar una fragmentación excesiva de la representación política y no colocar barreras tan elevadas que terminen dejando afuera a expresiones minoritarias con respaldo electoral.
Cinco boletas en las PASO y tres en las generales
Otro de los aspectos sobre los cuales Michlig anticipó avances está relacionado con la Boleta Única.
La idea que se viene trabajando es mantener cinco boletas por categoría durante las elecciones primarias y reducirlas a tres para las elecciones generales.
El esquema deberá adaptarse a las modificaciones institucionales introducidas en Santa Fe y a las categorías que estarán en juego en cada instancia. Son aspectos técnicos, pero tendrán consecuencias concretas sobre la manera en que los santafesinos votarán desde 2027.
El objetivo declarado por Michlig es establecer “reglas claras de funcionamiento” y garantizar la mayor participación posible. “Ojalá podamos lograr la mejor ley”, sintetizó.
El calendario que anticipó Michlig: 20 y 27 de agosto
Quizás la novedad política más concreta de sus declaraciones estuvo relacionada con los tiempos legislativos.
El oficialismo pretende acelerar las negociaciones durante los próximos días para intentar alcanzar un texto suficientemente consensuado antes de la próxima semana.
Michlig puso incluso fechas. La primera será el jueves 20 de agosto.
La intención es que para entonces la Cámara de Diputados pueda tratar el nuevo Código Electoral y otorgarle media sanción. “Esperamos, si Diputados puede en todas estas reuniones tener ya el consenso, aprobarlo el 20”, adelantó.
Si ese objetivo se cumple, el proyecto pasaría inmediatamente al Senado. Y allí aparece la segunda fecha marcada en el calendario: jueves 27 de agosto.
“El 27 de agosto terminaríamos nosotros también dándole sanción”, anticipó Michlig.
El cronograma político trazado por el oficialismo es, por lo tanto, ambicioso: intentar que Santa Fe termine agosto con un nuevo Código Electoral sancionado. Para conseguirlo todavía deberán resolverse diferencias internas de Unidos y, especialmente, avanzar en los acuerdos con sectores opositores.
Una ley que no debería escribirse pensando solamente en 2027
Detrás de porcentajes, pisos, boletas y sistemas de distribución existe una discusión institucional bastante más importante.
Una ley electoral no determina únicamente quién gana una elección. Establece qué fuerzas pueden competir, cuáles consiguen representación y de qué manera los votos emitidos por los ciudadanos terminan convertidos en cargos institucionales. Por eso Michlig insiste en que el nuevo Código debería construirse con el mayor consenso posible.
La mayoría parlamentaria de Unidos podría facilitar la aprobación de determinados aspectos de la reforma, particularmente en Diputados. Pero una normativa destinada a perdurar más allá de la actual administración necesita una legitimidad política que exceda al oficialismo circunstancial. Esa será una de las pruebas de las próximas dos semanas.
Michlig, por unas horas gobernador y con la política mirando cada movimiento
La circunstancia institucional encontró a Felipe Michlig en un lugar particular.
Después de décadas como senador por San Cristóbal y convertido en uno de los principales armadores territoriales del radicalismo santafesino, por primera vez durante la gestión Pullaro quedó temporalmente al frente del Poder Ejecutivo. La imagen tuvo inevitablemente contenido político. Y quienes se acercaron a la Casa Gris se encargaron de agregarle una cuota de humor cuando le señalaron que el sillón del Brigadier le sentaba bien.
Pero Michlig aprovechó esas horas para hablar de una discusión bastante más inmediata. Mientras Pullaro desarrollaba su agenda en Chile, en Santa Fe comenzó la cuenta regresiva para intentar definir las reglas electorales de 2027. El 20 de agosto, Diputados podría dar el primer paso. El 27, el Senado pretende completar el recorrido.
Entre una fecha y otra quedará por resolver lo verdaderamente complejo: hasta dónde llegan los consensos dentro de Unidos, cuánto está dispuesto a conceder el oficialismo en la negociación con el peronismo y otras fuerzas, y fundamentalmente cuáles serán los pisos electorales que determinarán quiénes podrán competir y quiénes tendrán posibilidades de conseguir representación.
Por unas horas Michlig ocupó el sillón más importante de la Casa Gris. Pero su definición políticamente más trascendente pasó por otro lado: si el cronograma que anticipó se cumple, antes de terminar agosto Santa Fe podría tener escritas las nuevas reglas con las que toda la política provincial saldrá a disputar el poder en 2027.
