
Después de 13 años de conflicto, la familia Elfenbein logró recuperar el inmueble ubicado sobre avenida Mitre al 500, pero todavía enfrenta importantes deudas, gastos de limpieza y reclamos sin resolver. Natalia Elfenbein habló en el programa PALPITAR, que se emite los jueves de 15 a 17 por MINUTO RAFAELA FM 92.5, y relató las dificultades que atraviesan para dejar atrás una historia que marcó profundamente a su familia.
La recuperación de una propiedad que permaneció ocupada durante más de una década no significó el final de los problemas para la familia Elfenbein. Aunque el pasado 27 de marzo de 2026 pudieron volver a tomar posesión del inmueble ubicado sobre avenida Mitre al 500, en Rafaela, todavía deben afrontar deudas millonarias, gastos de limpieza y las consecuencias de años de deterioro.
Natalia Elfenbein visitó el programa PALPITAR, que se emite todos los jueves de 15 a 17 por FM 92.5, donde conversó sobre la situación actual de la propiedad, las dificultades económicas y los reclamos que la familia continúa realizando ante distintos organismos.
Durante la entrevista, explicó que, si bien lograron recuperar el lugar después de aproximadamente 13 años, el proceso dejó importantes compromisos económicos que todavía intentan resolver.
“Hoy debemos los honorarios de los profesionales que son, no me animo a decirlo, pero es muchísimo”, manifestó. Al ser consultada sobre la magnitud de esos gastos, confirmó que se trata de “decenas de millones” de pesos.
Trece años de conflicto y una propiedad profundamente deteriorada
El caso de la familia Elfenbein se convirtió en uno de los conflictos inmobiliarios más conocidos de Rafaela por la prolongada ocupación de una propiedad ubicada sobre una de las principales avenidas de la ciudad.
Según relató Natalia, todo comenzó después de un acuerdo con un constructor para desarrollar un emprendimiento inmobiliario en el terreno familiar. Sin embargo, la obra quedó inconclusa y posteriormente comenzaron las ocupaciones.
El inmueble cuenta con un terreno de aproximadamente 20 metros de frente por 60 de profundidad, donde se construyeron 15 departamentos y unas 20 cocheras.
Durante los años de ocupación, según las estimaciones mencionadas en la entrevista, llegaron a vivir allí entre 60 y 70 personas.
Natalia recordó que la familia dejó de disponer del lugar en octubre de 2013 y que recién pudo recuperarlo en marzo de este año.
También explicó que habían transcurrido 21 años desde la última vez que había podido ingresar a ese espacio, debido a las restricciones que enfrentaron incluso durante la etapa de construcción.
La situación generó un prolongado conflicto judicial y administrativo que, según su testimonio, estuvo acompañado por numerosos reclamos sin respuestas satisfactorias.
Las deudas que quedaron después de recuperar el inmueble
Uno de los aspectos más preocupantes de la situación actual es el volumen de obligaciones económicas que debe afrontar la familia.
Natalia detalló que, además de los honorarios profesionales acumulados durante los años de conflicto, existen deudas correspondientes a tasas municipales, impuestos provinciales y servicios.
Según explicó, la deuda de la Tasa General de Inmuebles rondaría los 4,5 millones de pesos.
La entrevistada cuestionó especialmente que dentro de los conceptos reclamados aparezcan cargos vinculados con servicios de limpieza realizados durante el período en que la propiedad estaba ocupada por terceros.
“Tenemos servicio de limpieza porque les limpiaban a los usurpadores”, sostuvo.
También mencionó cargos administrativos y honorarios vinculados con actuaciones municipales, que incrementaron el monto reclamado.
En relación con el impuesto inmobiliario provincial, explicó que pudieron establecer un convenio de pago.
Mientras tanto, el servicio de agua representaba otra deuda importante, cercana a los 4 millones de pesos, que logró encaminarse a partir de gestiones realizadas ante Aguas Santafesinas.
Natalia destacó la intervención de funcionarios provinciales que facilitaron una reunión con autoridades de la empresa y permitieron avanzar en una solución.
“Estuvimos dos meses, todos los sábados seis horas limpiando”
La situación edilicia del inmueble representa otro de los grandes desafíos para la familia Elfenbein.
Natalia explicó que, después de recuperar la propiedad, encontraron una importante acumulación de residuos y numerosos sectores deteriorados.
Si bien reconoció que la Municipalidad de Rafaela realizó una primera intervención de limpieza durante la gestión del intendente Leonardo Viotti, consideró que los trabajos resultaron insuficientes.
Según su relato, la familia debió continuar por sus propios medios con las tareas.
“Estuvimos dos meses, todos los sábados seis horas limpiando”, contó.
En esos trabajos participaron Natalia, su hermana, su cuñado y su marido, quienes retiraron grandes cantidades de basura utilizando palas y carretillas.
Posteriormente, decidieron contratar un servicio privado para avanzar con el retiro de residuos.
La intervención tuvo un costo aproximado de 1,5 millones de pesos, pero el presupuesto disponible no alcanzó para completar las tareas.
“Ahora vamos a seguir juntando plata para ver si terminamos la limpieza”, expresó.
El reclamo al municipio por la limpieza pendiente
Durante su participación en PALPITAR, Natalia también cuestionó la falta de respuestas a los pedidos de colaboración que realizó ante la Municipalidad de Rafaela.
Según explicó, después de los trabajos iniciales esperaba que el municipio pudiera intervenir nuevamente con maquinaria y personal para retirar los residuos que la familia había acumulado durante las jornadas de limpieza.
Sin embargo, aseguró que, pese a las gestiones realizadas durante varios meses, no consiguió una solución.
La entrevistada relató que mantuvo reuniones con funcionarios y representantes municipales para explicar la situación y solicitar asistencia.
También mencionó al entonces coordinador de vecinales, quien, según su testimonio, intentó gestionar una respuesta, aunque sin resultados favorables.
Natalia consideró que el municipio debería colaborar teniendo en cuenta la magnitud del conflicto y las dificultades económicas que enfrenta la familia.
Por el momento, los trabajos continúan dependiendo de los recursos que puedan reunir.
Cuestionamientos por la actuación de anteriores gestiones
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue la respuesta de las instituciones a lo largo de los años.
Natalia cuestionó la actuación de anteriores administraciones municipales, organismos judiciales y fuerzas de seguridad, y denunció presuntas irregularidades que, según sostuvo, dificultaron la recuperación del inmueble.
En particular, manifestó críticas hacia la gestión del exintendente Luis Castellano y aseguró que la familia realizó numerosas presentaciones sin conseguir respuestas efectivas.
También relató situaciones que atribuyó a personas vinculadas con el conflicto inmobiliario y a integrantes de organismos públicos.
Estas afirmaciones corresponden al testimonio de la entrevistada y no implican que las responsabilidades denunciadas hayan sido acreditadas judicialmente.
“Si nosotros con todo lo que nos pasó tardamos 13 años en recuperar la propiedad, ¿qué garantías tenemos de que nos van a escuchar esta vez?”, cuestionó.
Al mismo tiempo, reconoció la intervención de funcionarios que, durante los últimos años, contribuyeron a destrabar distintas gestiones administrativas.
El impacto emocional de volver a una propiedad familiar
Más allá de las deudas y los reclamos, Natalia también compartió el significado emocional que tuvo la recuperación del inmueble.
En ese terreno estuvieron las viviendas donde transcurrió parte de su infancia y donde también vivió su abuela.
Con el paso del tiempo, las construcciones originales fueron desapareciendo y el lugar sufrió un profundo deterioro.
Natalia recordó que todavía pueden encontrarse algunos materiales de las antiguas casas, como cerámicos y ladrillos, que mantienen vivo el recuerdo de su historia familiar.
También explicó que su padre, Mauricio Elfenbein, atravesó estos años afrontando gastos de alquiler y otras dificultades económicas.
Para la familia, volver a ingresar al inmueble significó recuperar algo más que una propiedad.
“No sabés lo que es tener la llave del lugar”, expresó.
Una nueva etapa, pero con problemas pendientes
Actualmente, la familia Elfenbein intenta avanzar con la limpieza definitiva del inmueble, resolver las deudas acumuladas y recuperar parte de lo perdido durante los años de conflicto.
Natalia también manifestó su intención de mejorar la vereda para los vecinos, aunque reconoció que los costos representan una dificultad adicional.
Durante la entrevista agradeció el acompañamiento recibido y destacó la importancia que tuvo la difusión pública del caso para visibilizar los reclamos.
La recuperación de la propiedad marcó un punto de inflexión después de más de una década, pero todavía quedan importantes cuestiones por resolver.
Para la familia Elfenbein, el desafío ahora es poder cerrar definitivamente una etapa que dejó consecuencias económicas, materiales y emocionales que siguen presentes.
La entrada “Nos quedan decenas de millones de pesos de deuda”: cómo está la familia tras recuperar la propiedad usurpada de Av. Mitre se publicó primero en Minuto Rafaela.
