
Si bien no se logró precisar el domicilio exacto de procedencia —debido a que el canasto de mayores dimensiones permite que terceros depositen desechos en el lugar—, desde el sector remarcaron la falta de empatía y de responsabilidad ciudadana al descartar elementos punzocortantes y material biológico contaminado como si fuera basura común.
«Metemos nuestras manos en los canastos sin saber qué podemos encontrar. Por más que usemos guantes, si nos pinchamos o hay sangre infectada y tenemos alguna lastimadura, las consecuencias pueden ser gravísimas. Tenemos familias, somos humanos y preocupa que no se tome conciencia del daño que se le puede causar al otro», manifestaron con preocupación.
Ante esta situación, se reitera a la comunidad la importancia de manipular y desechar correctamente los residuos patogénicos o punzocortantes.
