Rosca, tensión y sospechas: la reforma electoral ya sacude a toda la política santafesina

Rosca, tensión y sospechas: la reforma electoral ya sacude a toda la política santafesina
Rosca, tensión y sospechas: la reforma electoral ya sacude a toda la política santafesina

La discusión por la futura reforma electoral de la provincia de Santa Fe empezó a entrar en una etapa de máxima aceleración política. Llamados reservados, reuniones informales de café, conversaciones cruzadas, operadores midiendo escenarios y rumores cada vez más fuertes comenzaron a dominar buena parte de la agenda política santafesina mientras la Legislatura se prepara para uno de los debates más sensibles de los próximos meses.

La necesidad de aggiornar el sistema electoral a la nueva Constitución provincial ya no aparece como una discusión técnica aislada. Por el contrario, se transformó en una pelea política de fondo donde oficialismo y oposición empiezan a medir poder, representación y ventajas futuras de cara a 2027.

Por ahora, dentro de Unidos todavía no hubo reuniones formales ampliadas entre todos los partidos de la coalición, aunque sí existen conversaciones reservadas entre dirigentes radicales, operadores legislativos y sectores cercanos a la Casa Gris.

Y justamente esa falta de definiciones oficiales es lo que empieza a alimentar tensiones, especulaciones y pedidos de certezas desde distintos sectores políticos.

La UCR espera una señal de Pullaro

Dentro del oficialismo, la Unión Cívica Radical ya comenzó a puntear posibles modificaciones al sistema electoral, aunque todavía sin bajar una postura definitiva.

Según trascendió, el radicalismo espera una señal política clara del gobernador Maximiliano Pullaro antes de avanzar en acuerdos internos más amplios dentro de Unidos.

La estrategia oficialista sería similar a la utilizada en otras reformas de alto voltaje político: primero ordenar posiciones dentro del radicalismo, luego buscar consensos con el socialismo y el resto de los socios del frente, y recién después abrir conversaciones con la oposición.

Pero ese método también empieza a generar ruido dentro de la propia coalición gobernante.

Las diferencias dentro de Unidos

Uno de los principales focos de tensión aparece en torno a la modificación de la boleta única y el posible “arrastre” de categorías.

Sectores radicales impulsan un esquema donde gobernador y diputados provinciales aparezcan unificados en una misma boleta, al igual que intendentes y concejales, buscando fortalecer el efecto arrastre de candidaturas fuertes.

La discusión no es menor. Después de la reforma constitucional que eliminó el histórico premio de 28 bancas automáticas para el ganador en Diputados, el radicalismo busca mecanismos que le permitan sostener gobernabilidad legislativa futura.

Sin embargo, dentro del socialismo y otros sectores aliados existen dudas sobre algunos cambios que podrían fortalecer excesivamente a las estructuras mayoritarias y perjudicar la representación de espacios más chicos.

Las recientes declaraciones de dirigentes oficialistas abiertos a posibles acuerdos con Javier Milei tampoco ayudaron a descomprimir el clima interno. En el socialismo, aunque el posicionamiento público fue moderado, crece la incomodidad política frente a ciertos movimientos del radicalismo.

El debate por los pisos electorales

Otro de los puntos que ya empezó a generar máxima preocupación es la posible elevación de los pisos electorales.

Uno de los proyectos en análisis —presentado justamente por senadores del PJ— plantea elevar del 3% al 5% el umbral necesario para acceder al reparto de bancas legislativas.

La medida podría complicar seriamente a partidos y frentes más pequeños que históricamente lograron representación legislativa con bloques reducidos.

Y allí aparecieron rápidamente las alertas de sectores opositores como el Frente Amplio por la Soberanía.

El diputado Carlos del Frade calificó directamente esa posibilidad como “proscriptiva” y advirtió que podría terminar consolidando un “Partido Único Santafesino” dominado por las grandes coaliciones.

La oposición pide diálogo y “reglas claras”

Frente a ese escenario, tanto el FAS como sectores del peronismo comenzaron a reclamar públicamente certezas y participación en la discusión.

Los diputados Fabián Palo Oliver, Claudia Balagué y Del Frade solicitaron formalmente una audiencia con Pullaro para discutir el alcance de la reforma.

En paralelo, el PJ también empezó a reclamar “reglas claras” y mayor previsibilidad sobre cómo serán las elecciones de 2027.

La preocupación opositora pasa por una idea de fondo: que el oficialismo utilice su mayoría parlamentaria para avanzar en cambios sensibles sin construir consensos amplios sobre el sistema democrático.

PASO, boleta única y nuevas tensiones

Dentro de la reforma también sobrevuelan otras discusiones calientes.

Aunque con menor fuerza, algunos sectores analizan eliminar las PASO o modificar fuertemente su funcionamiento.

También existen debates sobre la posibilidad de permitir que un candidato a gobernador pueda encabezar simultáneamente la lista de diputados provinciales, tomando modelos similares al sistema uruguayo.

Por ahora, ninguna de esas alternativas aparece consolidada, pero todas forman parte de una rosca política que crece semana tras semana.

Mucho más que una reforma técnica

La reforma electoral ya dejó de ser únicamente una discusión jurídica o institucional.

Lo que realmente empezó a ponerse en juego es cómo quedará configurado el mapa político santafesino en la próxima década.

Qué fuerzas tendrán más ventajas, cuáles podrían quedar debilitadas, cómo se construirá gobernabilidad y hasta dónde se garantizará representación plural dentro del sistema político.

Por eso, mientras todavía no existe un proyecto oficial definitivo del Ejecutivo, la política santafesina ya se mueve como si la campaña hubiera empezado mucho antes de tiempo.